Ultimátum

Manifiesto publicado en 1917 en la revista Portugal Futurista. Esta edición de la revista fue secuestrada por la policía antes de entrar en circulación.




¡Orden de desahucio a los mandarines de Europa! ¡Fuera!

¡Fuera tú, Anatole France, Epicuro de farmacopea homeopática, tenia–Jaurés del Ancien Régime, ensalada de Renan-Flaubert en loza del siglo diecisiete, falsificada!

¡Fuera tú, Maurice Barrés, feminista de la Acción, Chateaubriand de paredes desnudas, alcahuete teatral de la patria de pasquín, moho de Lorena, ropavejero de los muertos ajenos, que viste de su comercio!

¡Fuera tú, Bourget de las almas, farolero de las partículas ajenas, psicólogo de tapa de blasón, grosero snob plebeyo, subrayando con regla mellada los mandamientos de la iglesia!

¡Fuera tú, mercadería Kipling, hombre-práctico del verso, imperialista de las chatarras, épico para Majuba y Colenso, Empire-Day del argot de los uniformes, tramp-streamer de la baja inmortalidad!

¡Fuera! ¡Fuera!

¡Fuera tú, George Bernard Shaw, vegetariano de la paradoja, charlatán de la sinceridad, tumor frío del ibsenismo, buscavidas de la intelectualidad inesperada, Kilkenny-Cat de ti mismo, Irish Melody calvinista con letra de El Origen de las Especies!

¡Fuera tú, H.G. Wells, imaginativo de yeso, sacacorchos de cartón para la botella de la Complejidad!

¡Fuera tú, G. K. Chesterton, cristianismo para uso de prestidigitadores, barril de cerveza al pie del altar, adiposidad de la dialéctica cockney con el horror al jabón influyendo en la limpieza de los raciocinios!

¡Fuera tú, Yeats de la céltica bruma alrededor de un poste sin indicaciones, saco de podredumbre arrojado a la playa desde el naufragio del simbolismo inglés!

¡Fuera! ¡Fuera!

¡Fuera tú, Rapagnetta-D’Annunzio, banalidad en caracteres griegos, «Don Juan en Patmos» (solo de trombón)!

¡Y tú, Maeterlinck, chimenea del Misterio apagado!

¡Y tú, Loti, sopa salada, fría!

¡Y finalmente tú, Rostand–tand–tand–tand–tand–tand–tand–tand!

¡Fuera! ¡Fuera! ¡Fuera!

¡Y se hubiera otros que falten, búsquenlos por ahí, en un rincón!

¡Sáquenme todo eso de enfrente!

¡Fuera con todo eso! ¡Fuera!

¡Ah! ¡¿Que haces tú en la celebridad, Guillermo Segundo de Alemania, zurdo manco del brazo izquierdo, Bismarck incompleto ahogando el fuego?!

¡¿Quién eres tú, tú el de la melena socialista, David Lloyd George, payaso de gorro frigio hecho de Union Jacks?!

¿Y tú, Venizelos, rebanada de Péricles con manteca, caída en el suelo de manteca?

¡Y tú, cualquier otro, todos los otros, sopa de pan Briand-Dato. Boselli de la incompetencia ante los hechos, todos los estadistas pan-de-guerra que datan de mucho antes de la guerra! ¡Todos! ¡Todos! ¡Todos! ¡Basura, deshecho, chusma provinciana, malandraje intelectual!

¡Y todos los jefes de estado, incompetentes al desnudo, cubos de basura volcados a la puerta de la Insuficiencia de la Época!

¡Sáquenme todo eso de enfrente!

¡Dispongan haces de paja y pónganlos a fingir que son otra gente!

¡Fuera todo! ¡Fuera todo!

¡Ultimátum a todos ellos, y a todos los otros que sean como todos ellos!

Si no quieren salir, que se queden y que se laven.

¡Falencia general de todo a causa de todos!

¡Falencia general de todos a causa de todo!

¡Falencia de los pueblos y de los destinos: falencia total!

¡Desfile de las naciones bajo mi Desprecio!

¡Tú, ambición italiana, perro faldero llamado César!

¡Tú, «esfuerzo francés», gallo desplumado con la piel pintada de plumas! (¡No le den mucha cuerda, sino se parte!)

¡Tú, organización británica, con Kitchener en el fondo del mar justamente desde el principio de la guerra!

It's a long, long way to Tipperary and a jolly sight longer way to Berlin!)

¡Tú, cultura alemana, Esparta podrida con aceite de cristismo y vinagre de nietzschenización, colmena de lata, desbordamiento imperialoide amarrado de servilismo!

¡Tú, Austria súbdita, mixtura de sub-razas, batiente de puerta tipo K!

¡Tú, Von Bélgica, heroica a la fuerza, límpiate la mano en la pared que fuiste!

¡Tú, esclavitud rusa, Europa de malayos, liberados del muelle que oprimía porque el muelle se rompió!

¡Tú, «imperialismo» español, salero en política, con toreros de sambenito en las almas a la vuelta de la esquina y cualidades guerreras enterradas en Marruecos!

¡Tú, Estados Unidos de América, síntesis-bastarda de la baja-Europa, ajo de la sopa transatlántica, pronunciación nasal del modernismo inestético!

¡Y tú, Portugal-centavos, restos de Monarquía pudriéndose en República, extrema-unción-burla de la Desgracia, colaboración artificial en la guerra con vergüenzas naturales en África!

¡Y tú, Brasil, «república hermana», broma de Pedro Álvares Cabral, que ni te quería descubrir!

¡Pónganme un trapo encima de todo eso!

¡Ciérrenme eso con llave y arrojen la llave!

¿Dónde están los antiguos, las fuerzas, los hombres, los guías, los guardianes?

¡Van a los cementerios, que hoy son sólo nombres en las lápidas!

¡Ahora la filosofía es que haya muerto Fouillée!

¡Ahora el arte es que haya quedado Rodin!

¡Ahora la literatura es que Barrès signifique!

¡Ahora la crítica es que haya bestias que no llaman bestia a Bourget!

¡Ahora la política es la degeneración grasienta de la organización de la incompetencia!

¡Ahora la religión es el catolicismo militante de los taberneros de la fe, el entusiasmo cocina-francesa de los Maurras de la razón-descascarada, es el exhibicionismo de los pragmatistas cristianos, de los intuicionistas católicos, de los ritualistas nirvánicos, todos ellos agentes publicitarios de Dios!

¡Ahora es la guerra, juego del “yo no fui” del lado de acá y juego del rin-raje del lado de allá!

¡Me sofoca tener sólo esto a mi alrededor!

¡Déjenme respirar!

¡Abran todas las ventanas!

¡Abran más ventanas que todas las ventanas que hay en el mundo!

¡Ninguna idea grande, o noción completa o ambición imperial de emperador-nato! ¡Ninguna idea de estructura, ningún sentido del Edificio, ningún afán de lo Orgánico-Creado!

¡Ni un pequeño Pitt, ni un Goethe de cartón, ni un Napoleón de Nüremberg!

¡Ni una corriente literaria que sea siquiera la sombra del romanticismo al mediodía!

¡Ni un impulso militar que tenga siquiera el vago aroma de un Austerlitz!

¡Ni una corriente política que suene a un grano de idea al agitar el sonajero, oh Cayos Gracos del tamborilear en los cristales!

¡Época vil de los secundarios, de los aproximados, de los lacayos con aspiraciones de lacayos a ser reyes-lacayos!

¡Lacayos que no sabéis tener la Aspiración, burgueses del Deseo, extraviados del mostrador instintivo! ¡Sí, todos vosotros que representan a Europa, todos vosotros que sois políticos notables en todo el mundo, que sois literatos meneurs de corrientes europeas, que sois alguna cosa de cualquier cosa en este maelström de té tibio!

¡Hombres-altos de Liliput-Europa, pasad por debajo de mi Desprecio!

¡Pasad vosotros, ambiciosos del lujo cotidiano, anhelos de costureras de los dos sexos, vosotros cuyo tipo es el plebeyo D’ Annunzio, aristócrata de taparrabos de oro!

¡Pasad vosotros, que sois autores de corrientes sociales, de corrientes literarias, de corrientes artísticas, reverso de la medalla de la impotencia de crear!

¡Pasad, flojos que tenéis la necesidad de ser los istas de cualquier ismo!

¡Pasad, radicales de lo Poco, incultos de Los Adelantos, que tenéis la ignorancia por soporte de la audacia, que tenéis la impotencia por puntal de las neo-teorías!

¡Pasad, gigantes de hormiguero, ebrios de vuestra personalidad de hijos de burgués, con la manía de la gran-vida robada en la despensa paterna y la herencia no desentrañada de los nervios!

¡Pasad, mixtos; pasad, débiles que sólo cantáis la debilidad; pasad, ultradébiles que cantáis sólo la fuerza, burgueses pasmados ante el atleta de feria que queréis crear en vuestra indecisión febril!

¡Pasad, estiércol epileptoide sin grandezas, histeria-basura de los espectáculos, senilidad social del concepto individual de juventud!

¡Pasad, moho de lo Nuevo, mercadería ya en mal estado desde el cerebro que le dio origen!

¡Pasad a la izquierda de mi Desdén virado a la derecha, creadores de «sistemas filosóficos», Boutroux, Bergsons, Euckens, hospitales para religiosos incurables, pragmatistas del periodismo metafísico, lazzaroni de la construcción meditada!

¡Pasad y no volváis, burgueses de la Europa-Total, parias de la ambición de parecer grandes, provincianos de París!

¡Pasad, decigramos de Ambición, grandes sólo en una época que cuenta la grandeza por centimiligramos!

¡Pasad, provisorios, cotidianos, artistas y políticos estilo lightninglunch, encumbrados siervos de la Hora, pajes de la Ocasión!

¡Pasad, «finas sensibilidades» por falta de espina dorsal; pasad, constructores de café y conferencia, montón de ladrillos con pretensiones de casa!

¡Pasad, cerebrales de arrabal, intensos de acá la esquina!

¡Inútil lujo, pasad, vana grandeza al alcance de todos, megalomanía triunfante del aldeano de la Europa-aldea! ¡Vosotros que confunden lo humano con lo popular, y lo aristocrático con lo hidalgo! ¡Vosotros que confundís todo, que, cuando no pensáis nada, decís siempre otra cosa! ¡Cencerros, incompletos, minucias, pasad!

¡Pasad, pretendientes a reyes parciales, lores de aserrín, señores feudales del Castillo de Cartón!

¡Pasad, romanticismo póstumo de los liberalotes de todas partes, clasicismo en alcohol de los fetos de Racine, dinamismo de los Whitmans de zaguán, de los mendigos de la inspiración forzada, cabezas huecas que hacen barullo porque van a golpear con ellas en las paredes!

¡Pasad, cultores del hipnotismo en casa, dominadores de la vecina de al lado, cuarteleros de la Disciplina que no cuesta ni crea!

¡Pasad, tradicionalistas auto-convencidos, anarquistas de veras sinceros, socialistas que invocan su cualidad de trabajadores porque quieren dejar de trabajar! ¡Rutinarios de la revolución, pasad!

¡Pasad eugenistas, organizadores de una vida de lata, prusianos de la biología aplicada, neomendelianos de la incomprensión sociológica!

¡Pasad, vegetarianos, teetotalers, calvinistas de los otros, kill-joys del imperialismo de las sobras!

¡Pasad, amanuenses del «vivre sa vie» de cafetín extremadamente de esquina, ibsenóides Bernstein-Battaille del hombre fuerte del escenario!

¡Tango de negros, si fueses al menos minuet!

¡Pasad, absolutamente, pasad!

¡Ven finalmente a mi Asco, rózate finalmente contra las suelas de mi Desdén, grand finale de los parvos, conflagración-escarnio, fuego en pequeño monte de estiércol, síntesis dinámica del estatismo ingenuo de la Época!

¡Rózate y arrástrate, impotencia estridente!

¡Rózate, cañones declamando la incapacidad de tener más ambición que balas, más inteligencia que bombas!

Que esta es la ecuación–insulto de la infamia de un cosmopolitismo hecho a los tiros:

VonBissing = Jonart

Bélgica     Grecia

¡Proclamen bien alto que nadie combate por la Libertad o por el Derecho! ¡Todos combaten por miedo a los otros! ¡La estatura de sus fines, no tiene más metros que estos milímetros!

¡Basura bélico-palabrera! ¡Estiércol Joffre-Hindenburguesco! ¡Letrina europea de Los Mismos en fofa disensión!

¿Quién cree en ellos?

¿Quién cree en los otros?

¡Afeiten a los poilus!

¡Quiten los cascos al rebaño entero!

¡Manden todo eso a casa, a pelar papas simbólicas!

¡Laven ese cuartucho de bazofia inconsciente!

¡Enganchen una locomotora a esa guerra!

¡Pónganle un collar a eso y vayan a exhibirlo a Australia!

¡Hombres, naciones, objetivos, está todo nulo!

¡Falencia de todo por causa de todos!

¡Falencia de todos por causa de todo!

De un modo completo, de un modo total, de un modo integral:

¡MIERDA!

¡Europa tiene sed de creación, tiene hambre de Futuro!

¡Europa quiere grandes Poetas, quiere grandes Estadistas, quiere grandes Generales!

¡Quiere el Político que construya conscientemente los destinos inconscientes de su Pueblo!

¡Quiere el Poeta que busque la inmortalidad ardientemente, y no se conforme con la fama, que es para las actrices y para los productos farmacéuticos!

¡Quiere el General que combata por el Triunfo Constructivo, no por la victoria en que apenas se derrota a otros!

¡Europa quiere muchos de estos Políticos, muchos de estos Poetas, muchos de estos Generales!

¡Europa quiere la Gran Idea que esté por dentro de estos Hombres Fuertes – la idea que sea el Nombre de su riqueza anónima!

¡Europa quiere la inteligencia Nueva que sea la Forma de su Materia caótica!

¡Quiere la Voluntad Nueva que construya un Edificio con las piedras-al-acaso de lo que es hoy la Vida!

¡Quiere la Sensibilidad Nueva que reúna por dentro los egoísmos de los lacayos de la Hora!

¡Europa quiere dueños! ¡El Mundo quiere a Europa!

¡Europa está harta de no existir todavía! ¡Está harta de ser apenas el arrabal de sí misma! ¡La Era de las Máquinas busca a tientas el advenimiento de la Gran Humanidad!

¡Europa anhela, al menos, Teóricos de lo-que-será, Cantores-Videntes de su Futuro!

¡Dadle Homeros a la Era de las Máquinas, oh Destinos científicos! ¡Dadle Miltons a la Época de las Cosas Eléctricas, oh Dioses interiores a la Materia! ¡Dadnos Poseedores de sí mismos, Fuertes, Completos, Armónicos, Sutiles!

¡Europa quiere pasar de designación geográfica a persona civilizada!

¡Lo que ahí está pudriendo la Vida, es cuando mucho abono para el Futuro!

¡Lo que ahí está no puede durar, porque no es nada!

¡Yo, de la Raza de los Navegantes, afirmo que no puede durar!

¡Yo, de la Raza de los Descubridores, desprecio lo que sea menos que descubrir un Nuevo Mundo!

¿Quién hay en Europa que al menos sospeche de que lado queda el Nuevo Mundo ahora por descubrir? ¿Quién sabe estar en un Sagrés cualquiera?

¡Yo, al menos, soy un gran Anhelo, del tamaño exacto de lo Posible!

¡Yo, al menos, soy de la estatura de la Ambición Imperfecta, pero de la Ambición de los Señores, no de los esclavos!

¡Me levanto ante el sol que cae, y la sombra de mi Desprecio anochece en vosotros!

¡Yo, al menos, soy bastante para indicar el Camino!

¡Voy a indicar el Camino!

¡ATENCIÓN!

Proclamo, en primer lugar,

LA LEY DE MALTHUS DE LA SENSIBILIDAD

Los estímulos de la sensibilidad aumentan en progresión geométrica; la propia sensibilidad apenas en progresión aritmética.

Se comprende la importancia de esta ley. La sensibilidad –tomada aquí en el más amplio de sus sentidos posibles– es la fuente de toda creación civilizada. Pero esa creación sólo puede darse completamente cuando la sensibilidad se halla adaptada al medio en que funciona; en la proporción de la adaptación de la sensibilidad al medio está la grandeza y la fuerza de la obra resultante.

Ahora bien, la sensibilidad, aunque varié un poco por la influencia insistente del medio actual, es, en sus líneas generales, constante y determinada en el mismo individuo desde a su nacimiento, función del temperamento que la herencia le determinó. La sensibilidad, por tanto, progresa por generaciones.

Las creaciones de la civilización, que constituyen el «medio» de la sensibilidad, son la cultura, el progreso científico, la alteración de las condiciones políticas (dando a la expresión un sentido completo); ahora, éstos –y sobre todo el progreso cultural y científico, una vez comenzados– progresan no por obra de generaciones, sino por la alteración y superposición de la obra de individuos, y, aunque lentamente al principio, pronto progresan al punto de adquirir proporciones en que, de generación a generación, cientos de alteraciones se dan en estos nuevos estímulos de la sensibilidad, al paso que la sensibilidad dio, al mismo tiempo, sólo un avance, que es el de una generación, porque el padre no transmite al hijo sino una pequeña parte de las cualidades adquiridas.

Tenemos, pues, que a una cierta altura de la civilización ha de producirse una desadaptación de la sensibilidad al medio, constituido por sus estímulos –una falencia por lo tanto. Se da eso en nuestra época, cuya incapacidad de crear grandes valores deriva de esa desadaptación.

La desadaptación no fue grande en el primer período de nuestra civilización, del Renacimiento al siglo XVIII, en que los estímulos de la sensibilidad eran sobre todo de orden cultural, porque esos estímulos, por su propia naturaleza, eran de desarrollo lento, y alcanzaban, en principio, tan sólo a las clases superiores de la sociedad. Se acentúo la desadaptación en el segundo período, que va de la revolución al siglo XIX, en que los estímulos son ya sobre todo políticos, y en donde la progresión es fácilmente mayor y el alcance del estímulo mucho más vasto. Creció la desadaptación vertiginosamente en el período que va desde mediados del siglo XIX a nuestra época, en que el estímulo, siendo las creaciones científicas, produce ya una rapidez de desarrollo que deja atrás los progresos de la sensibilidad, y, en las aplicaciones prácticas de la ciencia, afecta a toda la sociedad. Así se llega a la enorme desproporción entre el término presente de la progresión geométrica de los estímulos de la sensibilidad y el término correspondiente de la progresión aritmética de la propia sensibilidad.

De ahí la desadaptación, la incapacidad creativa de nuestra época. Tenemos, por tanto, un dilema: o muerte de la civilización, o adaptación artificial, visto que la natural, la instintiva, falló.

Para que la civilización no muera, proclamo, por lo tanto, en segundo lugar,

LA NECESIDAD DE LA ADAPTACIÓN ARTIFICIAL

¿Qué es la adaptación artificial?

Es un acto de cirugía sociológica. Es la transformación violenta de la sensibilidad de modo que se vuelva apta para acompañar, por lo menos por algún tiempo, la progresión de sus estímulos.

La sensibilidad llegó a un estado mórbido, porque se desadaptó. No hay que pensar en curarla. No hay curas sociales. Hay que pensar en operarla para que pueda continuar viviendo. Esto es, tenemos que sustituir la morbidez natural de la desadaptación por la sanidad artificial hecha por la intervención quirúrgica, aunque entrañe una mutilación.

¿Qué es lo que es preciso eliminar del psiquismo contemporáneo?

Evidentemente, aquello que sea la adquisición fija más reciente en el espíritu –esto es, aquella adquisición general del espíritu humano civilizado que sea anterior al establecimiento de nuestra civilización, pero recientemente anterior; y esto por tres razones:

a) Porque, por ser la más reciente de las fijaciones psíquicas, es la menos difícil de eliminar.

b) Porque, visto que cada civilización se forma por una reacción contra la anterior, son los principios de la anterior los que son más antagónicos a la actual y los que más impiden su adaptación a las condiciones especiales que durante ésta aparecen.

c) Porque, siendo la adquisición fija más reciente, su eliminación no herirá tan profundamente la sensibilidad general como lo haría la eliminación, o la pretensión de eliminar, cualquier depósito psíquico profundo.

¿Cuál es la última adquisición fija del espíritu humano general?

Debe estar compuesta por los dogmas del cristianismo, porque la Edad Media, vigencia plena de aquel sistema religioso, precede, inmediata y duraderamente, a la aparición de nuestra civilización, y los principios cristianos son contradichos por las firmes enseñanzas de la ciencia moderna.

Por lo tanto, la adaptación artificial se realizará espontáneamente a partir de que se efectúe la eliminación de las adquisiciones fijas del espíritu humano, que derivan su emergencia del cristianismo.

Proclamo, por eso, en tercer lugar,

LA INTERVENCIÓN QUIRÚRGICA ANTICRISTIANA

Se resuelve ella, como hemos de ver, en la eliminación de los tres preconceptos, dogmas, o actitudes, que el cristianismo logró infiltrar en la propia sustancia de la psique humana.

Explicación concreta:

1. ABOLICIÓN DEL DOGMA DE LA PERSONALIDAD

Esto es, de que tenemos una Personalidad separada de la de los otros. Es una ficción teológica. La personalidad de cada uno de nosotros está compuesta (como sabe la psicología moderna, sobre todo a partir de la mayor atención prestada a la sociología) del cruzamiento social con las «personalidades» de los otros, de la inmersión en corrientes y direcciones sociales y de la fijación de rasgos hereditarios, oriundos, en gran parte, de fenómenos de orden colectivo. Esto es, en el presente, en el futuro y en el pasado, somos parte de los otros, y ellos parte de nosotros. Para el auto-sentimiento cristiano, el hombre más perfecto es el que con más verdad pueda decir «yo soy yo»; para la ciencia, el hombre más perfecto es el que con más justicia pueda decir «yo soy todos los otros».

Debemos pues operar el alma, de modo de abrirla a la conciencia de su interpenetración con las almas ajenas, obteniendo así una aproximación concretizada del Hombre-Completo, Hombre-Síntesis de la Humanidad.

Resultados de esta operación:

a) En política: abolición total del concepto de democracia, conforme la Revolución Francesa, por el cual dos hombres corren más que un hombre sólo, lo que es falso, porque un hombre que vale por dos es el que corre más que un hombre sólo! Uno más uno no son más que uno, mientras uno y uno no forman aquel Uno a que se llama Dos. Substitución, por consiguiente, de la Democracia por la Dictadura de lo Completo, por el Hombre que sea, en sí-mismo, el mayor número de Otros; que sea, por lo tanto, La Mayoría. Se encuentra así el Gran Sentido de la Democracia, absolutamente contrario al actual, que, por otra parte, nunca existió.

b)En arte: abolición total del concepto de que cada individuo tiene el derecho o el deber de expresar lo que siente. Sólo tiene el derecho o el deber de expresar lo que siente, en arte, el individuo que siente por varios. No confundir con «la expresión de la Época», que es buscada por los individuos que ni siquiera saben sentir por sí mismos. Lo que es preciso es el artista que sienta por un cierto número de Otros, todos diferentes unos de los otros, unos del pasado, otros del presente, otros del futuro. El artista cuyo arte sea una Síntesis-Suma, y no una Síntesis-Substracción de los otros, como el arte de los artistas actuales.

c) En filosofía: abolición del concepto de verdad absoluta. Creación de la Super-Filosofía. El filósofo pasará a ser el intérprete de subjetividades entrecruzadas, siendo el mayor filósofo el que concentre el mayor número de filosofías espontáneas ajenas. Como todo es subjetivo, cada opinión es verdadera para cada hombre: la mayor verdad será la Suma-síntesis-interior del mayor número de estas opiniones verdaderas que se contradicen unas a las otras.

2. ABOLICIÓN DEL PREJUICIO DE LA INDIVIDUALIDAD

Es otra ficción teológica: que el alma de cada uno es una e indivisible. La ciencia enseña, al contrario, que cada uno de nosotros es el agrupamiento de psiquismos subsidiarios, una síntesis mal hecha de almas celulares. Para el auto-sentimiento cristiano, el hombre más perfecto es el más coherente consigo mismo; para el hombre de ciencia, el más perfecto es el más incoherente consigo mismo.

Resultados:

a) En política: abolición de toda convicción que dure más que un estado de espíritu, desaparición total de toda la rigidez de opiniones y de modos-de-ver; desaparición por tanto de todas las instituciones que se apoyen en el hecho de que cualquier «opinión pública» pueda durar más de media hora. La solución de un problema en un momento histórico dado será hecha por la coordinación dictatorial (vid parágrafo anterior) de los impulsos del momento de los componentes humanos de ese problema, que es una cosa puramente subjetiva, es claro. Abolición total del pasado y del futuro como elementos con los que se cuente, o en los que se piense, en las soluciones políticas. Quiebra entera de todas las continuidades.

b)En arte: abolición del dogma de la individualidad artística. El mayor artista será el que menos se defina, y el que escriba en más géneros con más contradicciones y desemejanzas. Ningún artista deberá tener sólo una personalidad. Deberá tener varias, organizando cada una por reunión concretizada de estados de alma semejantes, disipando así la ficción grosera de que es uno e indivisible.

c)En filosofía: abolición total de la verdad, como concepto filosófico, aun cuando fuera relativo o subjetivo. Reducción de la filosofía al arte de tener teorías interesantes sobre el «Universo». El mayor filósofo será aquel artista del pensamiento, o antes del «arte abstracto» (nombre futuro de la filosofía) que más teorías coordinadas, no relacionadas entre sí, tenga sobre la «Existencia».

3. ABOLICIÓN DEL DOGMA DEL OBJETIVISMO PERSONAL

La objetividad es una media grosera entre las subjetividades parciales. Si una sociedad estuviera compuesta, por ej. de cinco hombres, a, b, c, d y e, la «verdad» o «objetividad» para esa sociedad será representada por:

a + b + c + d + e

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En el futuro cada individuo debe tender a realizar en sí esta media. Tendencia, por tanto, de cada individuo, o, por lo menos, de cada individuo superior, a ser una armonía entre las subjetividades ajenas (de las cuales forma parte la propia), para así aproximarse lo más posible a aquella Verdad-Infinito, hacia la cual tiende idealmente la serie numérica de las verdades parciales.

Resultado:

a)En política: el dominio solamente del individuo o de los individuos que sean los más hábiles Realizadores de Medias, desapareciendo por completo el concepto de que a cualquier individuo le es lícito tener opiniones sobre política (como sobre cualquier otra cosa), pues que sólo puede tener opiniones el que sea Media.

b) En arte: abolición del concepto de Expresión, substituido por el de Inter-Expresión. Sólo el que tuviere la conciencia plena de estar expresando las opiniones de nadie (el que fuera Media, por tanto) podrá lograrlo.

c) En filosofía: sustitución del concepto de filosofía por el de Ciencia, visto que la Ciencia es la Media concreta entre las opiniones filosóficas, verificándose como media por su «carácter objetivo», esto es, por su adaptación al «universo exterior», que es la Media de las subjetividades. Desaparición, por tanto, de la Filosofía en provecho de la Ciencia.

Resultados finales, sintéticos:

a) En política: monarquía científica antitradicionalista y anti-hereditaria, absolutamente espontánea por la aparición siempre imprevista del Rey-Media. Relegación del Pueblo a su papel natural de mero fijador de los impulsos de momento.

b) En arte: sustitución de la expresión de una época por treinta o cuarenta poetas, por su expresión en (por ejemplo) dos poetas cada uno con quince o veinte personalidades, cada una de las cuales sea una Media entre las corrientes sociales del momento.

c) En filosofía: integración de la filosofía en el arte y en la ciencia; desaparición, por tanto, de la filosofía como metafísica-ciencia. Desaparición de todas las formas del sentimiento religioso (desde el cristianismo al humanitarismo revolucionario), por no representar una Media.

¿Pero cuál será el Método, la índole de la operación colectiva que ha de organizar, en los hombres del futuro, esos resultados? ¿Cuál debe ser el método operatorio inicial?

¡El Método lo sabe sólo la generación por quien grito, por quien el celo de Europa se roza contra las paredes!

¡Si yo supiese el Método, yo mismo sería toda esa generación!

Pero yo sólo veo el Camino; no sé dónde va a dar.

¡En todo caso proclamo la necesidad del advenimiento de la Humanidad de los Ingenieros!

¡Hago más: garantizo absolutamente el advenimiento de la Humanidad de los Ingenieros!

¡Proclamo, para un futuro próximo, la creación científica de los Superhombres!

¡Proclamo el advenimiento de una humanidad matemática y perfecta!

¡Proclamo su Advenimiento en altos gritos!

¡Proclamo su Obra en altos gritos!

¡La proclamo, sin más nada, en altos gritos!

Y proclamo también; Primero:

¡EL SUPERHOMBRE SERÁ, NO EL MÁS FUERTE, SINO EL MÁS COMPLETO!

Y proclamo también; Segundo:

¡EL SUPERHOMBRE SERÁ, NO EL MÁS DURO, SINO EL MÁS COMPLEJO!

Y proclamo también; Tercero:

¡EL SUPERHOMBRE SERÁ, NO EL MÁS LIBRE, SINO EL MÁS ARMÓNICO!

¡Proclamo esto bien alto y bien en el apogeo, en la barra del Tajo, de espaldas a Europa, los brazos erguidos, mirando fijamente al Atlántico y saludando abstractamente al Infinito!

Alvaro de Campos


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas gracias por este gran regalo.
Gracias por la traducción.

Gracias de corazón.

Alberto López Martín dijo...

Excelente trabajo. Me ha sido de gran ayuda. Un saludo

Anónimo dijo...

Este es el SUPERHOMBRE y el camino para la organización de un sistema anárquico TOTALITARIO,
gobernado por Poetas que encarnan en si todas las generaciones, No me molestaría en lo absoluto un mundo con un rey WITHMAN o un emperador de CAMPOS, (de hecho la historia humana ya los ha ubicado en ese lugar), Ojalá el HoY pueda reconocer a sus SUPERHOMBRES, pero la progresión aritmética de la sensibilidad nos ha dejado pisando en falso, afortunadamente existen estas letras para recordarlo todo, gracias por la interpretación.

Rubén Camacho Zumaquero dijo...

No se puede imaginar cuánto le agradezco esta entrada.

He leído este Ultimatum docenas de veces, en un ejemplar viejo de la biblioteca. Como ya no puedo sacar el libro, he intentado comprarlo y ha resultado imposible. La publicación de Alianza editorial está agotada, fuera de existencias. Tras mucho indagar por Internet y encontrar mil lugares, acabo de dar con éste, en un último intento, sin apenas esperanza. Gracias nuevamente.