[El «alma antigua» de Caeiro]

[texto manuscrito, tal vez 1916]

Ricardo Reis


Es notable que toda obra de largo aliento, por la cual un individuo se instituye maestro en su categoría, es, al mismo tiempo, obra de emoción y de pensamiento, contiene tanto una forma de arte como una fórmula de filosofía.

Nacen las grandes obras de la literatura con un carácter análogo al de las grandes creencias religiosas: en ellas se encuentra a un tiempo, y en una mixtura inextricable, el arte, la moral y [...] la metafísica.

Obra suprema es aquella en que (a la par, es cierto, de la rígida construcción que distingue a los maestros) pensamiento original y emoción propia se reúnen y se funden...

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No hay, es cierto, en Caeiro aquella última maestría del equilibrio del espíritu, que se revela por la estudiada forma del verso.

Pero perfecta –cuando ya no perfectísima– es la construcción y el desarrollo de cada poema: cada uno irguiéndose limpio y libre del acto espiritual que le dio origen.

Por lo demás, triste sería que fuésemos menos agradecidos con aquel hombre maravilloso que, en medio de este siglo enfermo, cristiano, recreó, de súbito, el alma antigua.

Espontáneamente hizo, naturalmente (...) su obra es la mayor obra que alma portuguesa haya hecho. Si estas palabras os parecieran extrañas, reparad bien en que hablo del futuro, cuidando poco de lo risible y de lo extraño que pueda haber para vosotros, que sois de hoy, en el claro sentido de estas palabras.