Notas para el recuerdo de mi maestro Caeiro [IV]

[texto dactilografiado, 26/4/1930]

Alvaro de Campos


N o puedo aceptar la actitud crítica de Ricardo Reis para con la obra de Caeiro. Ricardo Reis elogia la obra de Caeiro, no por ser una obra de arte, sino por ser una obra de verdad. No acepto, repito. Tengo la obra de Caeiro por bella independientemente de la verdad que contenga o incluso no contenga. Y es por eso mismo que llamo a la obra de Caeiro una obra de arte.

Obra de arte es todo aquello que produce una emoción de placer independientemente de satisfacción, utilidad o verdad. Repudio el denominado desnudo artístico, porque produce, o en cuanto produzca, una sensación sexual, esto es, una sensación, aunque frustrada, de satisfacción; pues toda emoción sexual es un placer de satisfacción, y no simplemente un placer. El llamado arte industrial sólo es arte si en él no se atendió a la utilidad del objeto en que se aplicó. Desde que un afiche apunta a producir un efecto puramente publicitario, puede ser un buen afiche, pero puede ser también una mala obra de arte. Y –llegamos al punto– desde que en una frase interese la verdad que contiene, o interese por la verdad que pueda contener, esa frase puede pertenecer a la filosofía; deja de pertenecer al arte.

Cuando Caeiro dice, «La naturaleza es partes sin todo» lo que nos produce la emoción de placer es la frase y no su verdad posible, o el que la aceptemos como verdadera. Pero es la frase por ser así como es, en su vividez paradojal. Si Caeiro hubiese dicho lo mismo de otra manera, de manera filosófica: por ejemplo, «La Naturaleza es esencialmente plural, y es imposible reducirla a unidad», nada habría de bello en el decir; la propia idea pierde realidad, se descarna, es esqueleto y filosofía.

Es por esto que siempre estuve en desacuerdo con la tesis establecida por Fernando Pessoa, de que la filosofía es una de las artes. Siempre hallé que la filosofía era una ciencia virtual, o una tentativa de ciencia, o una ciencia frustrada. Hay en los filósofos frases casuales que tienen poesía, y gran poesía. Pero son las frases solamente. Cuando Platón dice «Dios geometriza», esto es bello independientemente de Dios geometrizar, o hasta existir. Es bello porque expresa en color y cuerpo una idea grande.

La poesía es toda aquella forma del arte literario en que se recibe una emoción estética por motivos independientes del sentido de la frase.