[El primer día del neopaganismo]

[texto manuscrito]

Antonio Mora


Con esta obra finaliza el primer día del neopaganismo. Él tiene su aurora en Caeiro, luz todavía débil, pero día ya. Su pleno día se abre con Ricardo Reis, donde la forma se junta a la idea y la proporción esculpe la esencia.

En este opúsculo represento la tarde de ese Día Nuevo. Desde donde estoy, porque es más tarde, el día puede verse cual fue.

En esta obra llevo ya el paganismo hasta la crítica de Cristo. Aquí ya no sólo explico, sino que contrapongo. Siempre que ataco, muestro por qué ataco. Lo que tengo de destructivo tiene base constructiva, en la que asienta. Del modo como afirmo, y de como niego, verá el lector que me haya acompañado.

En Ricardo Reis hay ya una plena conciencia, esencial como formal, de la obra y del crítico.

De mí no hablamos porque no soy artista; porque ya dije lo que debo y porque lo que no dije, la obra lo dirá por mí.