[Constitucionalismo inglés]

P artiendo de un movimiento anti-religioso extranjero, era natural –aparte otras causas– que el movimiento de 1820 viniese a implantar un sistema político extranjero también. No hay mal, propiamente, en que cualquier reforma se base en principios extranjeros, o semejantes; lo hay, sin embargo, cuando el pueblo no pide esa reforma, y cuando ella es extranjera hasta en el sentido de extraña; inadaptable al medio en que la implantaban.

Se estableció el constitucionalismo y dio el resultado que se vio. Se estableció porque el pueblo portugués estaba, desde hace mucho, decadente e in-cohesivo; si no lo hubiera estado, un fuerte movimiento de origen popular habría sofocado el constitucionalismo.

El constitucionalismo (monárquico) es un sistema político absoluta y exclusivamente inglés. Surgió en Inglaterra por una adaptación intuitiva de la nación a determinadas circunstancias (no importa ahora cuáles) que culminaron a mitad del s. XVII, y han persistido desde entonces. Es la manifestación institucional del principio básico de la vida política inglesa: equilibrio especial de fuerzas al que los ingleses denominan compromise.

Hay, en efecto, en el constitucionalismo, algo de universalmente aplicable, que es el principio de equilibrio de fuerzas en que él se basa. Él, sin embargo, es el principio de equilibrio de esas fuerzas tal como se dio, y se debía dar, en Inglaterra. En otros puntos la aplicación del principio esencial debía haber dado como resultado instituciones diferentes.

Fernando Pessoa