[Pasión, imaginación, pensamiento]

[texto manuscrito, tal vez 1925]

Con la referencia: Estética


Un gran artista (literario) se advierte aplicándole la siguiente pregunta crítica: ¿tiene pasión, imaginación o pensamiento? Por ejemplo: las «Lusíadas» de Camões tienen pasión (el patriotismo), imaginación (el Adamastor, la Isla de los Amores), pero están faltos de pensamiento. Los sonetos de Antero tienen siempre pensamiento, a veces imaginación, pasión nunca (Julio Dantas nada: no es un gran poeta).

El arquitecto, el pintor, el escultor no pueden mostrar pensamiento ni lo puede mostrar el compositor musical. Pero los tres primeros pueden mostrar imaginación (puesto que no emoción); el segundo emoción si bien no imaginación. Vemos así claramente las diferencias entre las artes.

El pintor, si quisiera ofrecer una aproximación del pensamiento, sólo puede hacer una cosa: simbolizar; el escultor menos, el arquitecto nada. El músico nunca puede ni entregar ni indicar pensamiento. La razón es evidente: la música da la emoción, las artes de la vista la imaginación; ahora, la emoción no está ligada a la razón, pero la imaginación se aproxima, estando cerca de ser una combinación de emoción y razón, teniendo el carácter no-rígido de la emoción (a mildness) y la frialdad de la razón. La música es la más intuitiva de todas las artes, la más instintiva, aquella en que niños se vuelven notables; es que depende de la emoción y no de la imaginación ni del pensamiento, quiere decir, la segunda, más que la primera, no desarrollada en los niños.


Estas consideraciones tocaron en el símbolo. Nos ayudan a comprenderlo. El símbolo es el modo de pensar de los imaginativos (en los que son in-intelectuales, habitual; en los que son intelectuales, voluntario, si así se puede decir).

Primeramente, primitivamente, el hombre, en quien todavía no se habían diferenciado imaginación y razón, pensó por símbolos, por imágenes, por metáforas.

La imaginación nace primitivamente de la emoción, y de la imaginación nace después la razón, como hermana. Pero –no siendo creadas– cada cual está ya contenida en la anterior. Tenemos así que la evolución mental humana es del siguiente modo:

1º. la repetición de las sensaciones forma la memoria.

La sensación persistiendo, va dejando alguna cosa que por la memoria se va volviendo permanente. Esta permanencia de la sensación es el sentimiento. Pero el mismo proceso se dio paralelamente en cuanto a la inteligencia: la memoria ideativa (la otra es afectiva, pero está combinándose) también se constituyó por la repetición de las representaciones; así como se forma, en cuanto a la parte afectiva de la psique, el sentimiento, se forma, en cuanto a la parte intelectual, la noción, una idea de las cosas. La misma permanencia que forma, sentimentalmente, el sentimiento, forma intelectualmente la noción. Forma [?] [...] del impulso, repetido: el deseo. Tenemos así el segundo grado de la evolución mental. Noción – sentimiento – deseo. El 1° era aquel en que estos tres elementos se hallaban virtuales en la vida: sensación-impulso que eran una unidad más homogénea. Pero los otros tres no tenían una unidad; es preciso no olvidarlo. Más heterogénea, sin embargo, esta unidad comienza en sus tres elementos a influenciarse mutuamente, ayudando a desplegar lo que cada uno tiene en sí.

Pero los sentimientos y los deseos compelen al ente, cuando los siente, a asociarles nociones que la memoria fijará a ciertos sentimientos y deseos, qua asociaciones en el pasado. Nace así la imaginación. Paralelamente, la influencia de los deseos y de las nociones o ideas en los sentimientos hacen que éstos, al ser recordados e incitados por medio de imágenes y recuerdos, formen una cosa nueva: la emoción (de la cual el ejemplo es el miedo). Y lo mismo sucede con respecto al deseo, siendo el resultado la pasión. (Pasión, emoción e imaginación son tres partes de un todo; por ejemplo: al miedo, son inmanentes la imaginación representativa del peligro, la emoción del miedo y la pasión del temor llevando a la acción de huir: lo que se concibe, lo que se siente y a lo que se es impelido.) Es este el 4° grado de la evolución mental.

A medida sin embargo que en el cerebro nacen representaciones imaginativas (esto es, impulsos de [...] inmediata) el ente los asocia como sensaciones: tenemos el pensamiento. Pensamiento todavía no distante de la imaginación.

Todas estas facultades son, no nos debemos olvidar, desarrollos de una sola: la conciencia. Esa conciencia entra a través de todas esas manifestaciones.

Estas facultades forman clases.

Por ejemplo, la imaginación artística no es la del período de la imaginación, pero sí esa (ya arraigada) + el pensamiento abstracción.

l) El 1º arte (ya de las aves) es la música. 2) La memoria no es un fenómeno inteligente; es un fenómeno de la conciencia.

Fernando Pessoa