[El defecto natural de los poetas decadentes]

[texto manuscrito, tal vez 1913]


Tiende el poeta usual y puramente de sentimiento a caer en el defecto de la retórica y de la afectación; tiende el poeta místico a caer en el defecto del exceso de mixtura de lo ideal y de lo real, de lo espiritual y de lo terreno; tiende, finalmente, el poeta simple y realista a caer en el defecto de la expresión llana o trivial. Son estos los tres defectos a que acostumbra descender la poesía sana: exageración del sentimiento poético, deficiencia del sentimiento poético y confusión del sentimiento poético.

Pero el género de defectos en que de ordinario caen los decadentes no pertenece a ninguna de esas categorías. Sin duda que los decadentes tienen todos los 3 defectos citados, y vulgarmente los tienen: en especial el del prosaísmo. Pero el defecto natural en sus obras no es ninguno de los apuntados. Es otro más curioso, que consiste en la yuxtaposición delirante de los epítetos, en la incoherencia general del frasear. Es el [...] usual del místico.

Fernando Pessoa