[Conciencia de mi Misión]

[texto manuscrito, 21/11/1914]


Hoy, al tomar irrevocablemente la decisión de ser Yo, de vivir a la altura de mi tarea, y, por eso, de despreciar la idea de publicidad y plebeya sociabilización de mí, del Interseccionismo, reentré decididamente, de vuelta de mi viaje de impresiones por los otros, en la posesión plena de mi Genio y en la divina conciencia de mi Misión. Hoy sólo me quiero tal cual mi carácter nato quiere que yo sea; y mi Genio, con él nacido, me impone que no deje de ser.

Actitud por actitud, mejor la más noble, la más alta y la más calma. Pose por pose, la pose de ser lo que soy.

Nada de desafíos a la plebe, nada de fuegos artificiales para la risa o la rabia de los inferiores. La superioridad no se disfraza de payaso; es de renuncia y de silencio que se viste.

El último rastro de influencia de los otros en mi carácter cesó con esto. Recobré –al sentir que podía e iba a dominar el deseo intenso e infantil de “lanzar el Interseccionismo”– la tranquila posesión de mí.

Un rayo hoy se deslumbró de lucidez. Nací.

Fernando Pessoa